Tauro ascendente Tauro: el significado
Cuando el Sol y el ascendente ocupan el mismo signo, la tradición describe una carta coherente, casi monolítica.
En el doble Tauro, es Venus quien sostiene sola las riendas, tanto del motor como del escaparate. Signo de tierra fija, Tauro da una presencia serena: voz grave, gestos lentos, mirada que se toma su tiempo. La persona no entra en una habitación, se instala en ella, y uno se siente pronto seguro a su lado.
En el día a día, este doble Tauro se reconoce por su fidelidad a las cosas que funcionan. El mismo panadero desde hace veinte años, el mismo sillón, la misma caminata del domingo, los mismos amigos de la infancia. Sus gustos son seguros: un vino, una tela, una receta logrados se aprecian plenamente, sin prisa. En el trabajo, la persona avanza a su ritmo y siempre termina lo que empieza, con una calidad constante.
El reverso está en la ausencia de un impulso contrario. Nada en la combinación viene a sacudir la inercia: una mudanza, una reorganización, una nueva tecnología pueden provocar una negativa terca, incluso cuando la conveniencia del cambio es evidente. El apego a los bienes, a la casa, a los seres queridos puede también derivar en acaparamiento. El descendente Escorpio mostraría la otra cara del eje: aceptar soltar, transformar, dejar morir lo que ya cumplió su tiempo para que algo nuevo pueda brotar.
- Sol
- TauroTierra, fijo
- Ascendente
- TauroTierra, fijo
- Relación
- Mismo signo0° en el zodiaco, mismo elemento
- Descendente
- EscorpioSigno opuesto al ascendente
- Regente del Sol
- Venus
- Regente del ascendente
- Venus