Tauro ascendente Aries: el significado
Vecinos en la rueda, el Tauro de los prados de mayo y el Aries del equinoccio casi no tienen nada en común: uno es tierra estable y receptiva, el otro es llama que arranca.
Para Ptolomeo, dos signos contiguos permanecían ciegos el uno al otro, sin ninguna configuración que los una. El ascendente Aries entrega el timón a Marte; el Sol taurino, en cambio, depende de Venus. El primer contacto es, pues, marciano: apretón de manos firme, frase directa, ganas de ir al grano.
Lo que viene después es taurino. La persona que propone de entrada repintar todo el apartamento en un fin de semana termina eligiendo cada tono con un cuidado infinito y luego mantiene las paredes durante quince años. En el trabajo, se ofrece como voluntaria para un expediente difícil y lo lleva después con una regularidad de metrónomo. El entorno aprende pronto que la impaciencia aparente esconde una gran fiabilidad.
El reverso consistiría en una mezcla de arrebato y obstinación. Aries reacciona rápido, a veces demasiado; Tauro, después, se niega a retractarse de lo que ha dicho. Una disputa nacida de una palabra torpe puede así durar semanas. El descendente Libra mostraría otro camino: escuchar el argumento del otro antes de responder y aceptar que un compromiso no es una derrota. A los allegados les conviene mucho entender que este temperamento brusco es también uno de los más leales.
- Sol
- TauroTierra, fijo
- Ascendente
- AriesFuego, cardinal
- Relación
- Semisextil30° en el zodiaco, tierra y fuego
- Descendente
- LibraSigno opuesto al ascendente
- Regente del Sol
- Venus
- Regente del ascendente
- Marte