Tauro ascendente Leo: el significado
Tauro y Leo son ambos fijos, apegados a lo que dura, pero uno es tierra y el otro fuego.
Su cuadratura describe una tensión entre dos voluntades: la de poseer y la de irradiar. Con el ascendente Leo, el Sol se vuelve regente de la carta. Se nota de entrada un porte de cabeza, una voz serena, una manera de ocupar el centro de la mesa. Se nota su voz, su ropa, su aplomo tranquilo.
El Sol en Tauro da a este resplandor una base material. La combinación ama las cosas bellas, las mesas refinadas, las casas con carácter, y sabe procurarse los medios para obtenerlas, con un trabajo paciente. Regala con gusto, recibe con fasto, protege a quienes ama. Su fidelidad es grande, su generosidad también, siempre que se reconozca lo que aporta.
El reverso sería la rigidez. Tauro y Leo, ambos fijos, pueden producir una rigidez impresionante: la postura se defiende por principio y la contradicción pública se vive como una afrenta. Los conflictos, raros, se convierten en pulsos de fuerza. Acuario en el descendente sugeriría otra nobleza: la que suelta, ama sin poseer y acoge las ideas ajenas, aunque haya que cambiar de opinión. Ceder en un detalle es a veces ganar lo esencial, y este Tauro suele aprenderlo con la edad.
- Sol
- TauroTierra, fijo
- Ascendente
- LeoFuego, fijo
- Relación
- Cuadratura90° en el zodiaco, tierra y fuego
- Descendente
- AcuarioSigno opuesto al ascendente
- Regente del Sol
- Venus
- Regente del ascendente
- Sol