Tauro ascendente Géminis: el significado
Contiguos en el zodiaco, el Tauro terrenal y los Géminis aéreos no forman entre sí ningún aspecto clásico; Valente y sus contemporáneos veían en ello una aversión.
Mercurio toma en sus manos la fachada geminiana, mientras que Venus conserva el Sol taurino. El primer contacto resulta, pues, chispeante: preguntas en ráfaga, juegos de palabras, temas que se encadenan desde la última película hasta el precio de la mantequilla. Se la cree voluble, cuando es profundamente estable.
El Sol en Tauro da, en efecto, una base muy terrenal. Tras esa charla, Tauro se mantiene firme: una casa querida, una cocina donde se cuece a fuego lento, un puñado de amigos de veinte años, una libreta de ahorros bien llena. La combinación suele dar talento comercial: saber hablar de un producto concreto, negociar un precio, vender verduras en el mercado con labia. La curiosidad de Géminis enriquece a Tauro con información y contactos.
El reverso está en el desfase entre la palabra y el ritmo real. El ascendente promete rápido, propone diez ideas en una velada; el Sol, en cambio, avanza despacio y no le gusta que lo apuren. La persona puede verse comprometida en más proyectos de los que puede llevar a cabo. El descendente Sagitario invitaría a elegir las ideas que tienen sentido, las que merecen que se invierta en ellas la constancia taurina, y a dejar ir las demás sin pesar.
- Sol
- TauroTierra, fijo
- Ascendente
- GéminisAire, mutable
- Relación
- Semisextil30° en el zodiaco, tierra y aire
- Descendente
- SagitarioSigno opuesto al ascendente
- Regente del Sol
- Venus
- Regente del ascendente
- Mercurio