Escorpio ascendente Géminis: el significado
Los Géminis de junio y el Escorpio de noviembre están en quincuncio, sin mirada mutua según los griegos.
Aire mutable y agua fija: el primero roza, el segundo se sumerge. El oriente pertenece a Hermes; el corazón, a Ares y a Plutón. Se encuentra primero a una mente viva, risueña, que pregunta por tu oficio, luego por tus lecturas, y una tercera pregunta, más personal, se desliza entre dos bromas, como si nada.
Esa ligereza sirve a una curiosidad profunda. Colocado en sexta posición, el Sol haría de las tareas corrientes el terreno de esta perspicacia: verificar, contrastar, desatascar. A la persona le gustan los enigmas concretos, una avería imposible de hallar, un expediente enmarañado, un testimonio contradictorio. Lee mucho, a menudo novelas policiacas o ensayos de psicología, y retiene los detalles que delatan.
El quincuncio describe una disonancia: la palabra ligera de Géminis no dice todo lo que piensa Escorpio. La persona puede parecer escurridiza, cambiar de tema cuando uno se acerca demasiado, o manejar una ironía mordaz que deja huella. Con Sagitario en el descendente, tendría que aprender una palabra más franca, más generosa, que diga su verdad sin esconderla tras un golpe de ingenio.
- Sol
- EscorpioAgua, fijo
- Ascendente
- GéminisAire, mutable
- Relación
- Quincuncio150° en el zodiaco, agua y aire
- Descendente
- SagitarioSigno opuesto al ascendente
- Regente del Sol
- Marte y Plutón (moderno)
- Regente del ascendente
- Mercurio