Piscis ascendente Aries: el significado
Marzo y abril se rozan en la rueda: el duodécimo signo toca al primero, el invierno que termina abraza el equinoccio.
Para los helenos, dos signos contiguos no se ven, y aquí todo separa la onda cambiante de la llama que abre el año. El dios guerrero rige el ascendente; el rey del Olimpo, al que hoy se asocia con Neptuno, rige el signo solar. Lo primero que se encuentra es una persona viva, directa, que ofrece su ayuda para cargar las cajas antes de que hayas terminado de pedirla, y que ríe fuerte.
El Sol se esconde en la casilla que precede al ascendente, el «Mal Demonio» de los antiguos: reclusión, trastienda, penas calladas. Para un Piscis, ya vuelto hacia dentro, la coincidencia es llamativa. Tras el dinamismo que muestra, esta combinación lleva una rica vida secreta: sueños anotados al despertar, música escuchada a solas, compromiso anónimo con personas aisladas, pintura practicada sin exponerla jamás. Se recupera en el silencio más de lo que lo deja ver.
Esta mezcla produce impulsos contradictorios. El ímpetu marciano reclama la acción inmediata, la naturaleza de Piscis bebe las penas ajenas: se la ve lanzarse de lleno a una causa y luego desaparecer tres días, anegada. También puede ocultar su fragilidad tras una fachada combativa. Los platillos, sentados al oeste, le enseñarían la reciprocidad: pedir apoyo, repartir la carga, dejarse mimar a su vez.
- Sol
- PiscisAgua, mutable
- Ascendente
- AriesFuego, cardinal
- Relación
- Semisextil30° en el zodiaco, agua y fuego
- Descendente
- LibraSigno opuesto al ascendente
- Regente del Sol
- Júpiter y Neptuno (moderno)
- Regente del ascendente
- Marte