Virgo ascendente Aries: el significado
A priori nada une el signo del equinoccio de primavera con el de las cosechas: los separan ciento cincuenta grados, un quincuncio en el que la tradición griega no veía ninguna mirada.
Llama que arranca, terruño que se adapta: elemento y ritmo difieren por completo. Marte manda en el horizonte, Mercurio en el fondo. El porte salta a la vista: paso vivo, frases breves, mangas ya remangadas cuando el interlocutor aún expone el problema.
Esa energía marciana se pone al servicio de una inteligencia práctica. A la persona le gusta reparar, mejorar, racionalizar: reorganizar la cocina de un restaurante en una semana, rehacer el circuito eléctrico del garaje, retomar una hoja de cálculo que todos habían abandonado. Alojado en la sexta casa, el luminar situaría el trabajo cotidiano y la labor cuidada en el centro; el orgullo nace de un objeto reparado, rara vez de un discurso.
El quincuncio se paga en fricción interior. Velocidad marciana contra acabado mercurial: se chapucea por prisa y luego se reprocha los defectos causados por esa precipitación. Con los demás, la impaciencia adopta la forma de críticas breves, eficaces e hirientes. Libra en el poniente indicaría el contrapeso: parejas corteses, que recuerdan el valor de la negociación y del elogio antes de la corrección.
- Sol
- VirgoTierra, mutable
- Ascendente
- AriesFuego, cardinal
- Relación
- Quincuncio150° en el zodiaco, tierra y fuego
- Descendente
- LibraSigno opuesto al ascendente
- Regente del Sol
- Mercurio
- Regente del ascendente
- Marte