Virgo ascendente Virgo: el significado
Cuando Virgo sube al horizonte con el Sol, el alba de septiembre ilumina un tema de gran unidad: tierra, mutable, receptivo, Mercurio regente a la vez del fondo y del trato.
Hecho raro, ese señor estaría también exaltado en el signo, doble dignidad que Ptolomeo reservaba a este único caso. La persona parece calmada, discreta, educada; observa antes de hablar, y lo que dice da en el blanco.
Esa precisión es una fuerza real. La doble Virgo sabe poner orden en el caos: retomar la contabilidad de una asociación, reescribir un manual de instrucciones incomprensible, organizar una boda sin olvidar al primo vegetariano ni a la tía que llega en el tren de las 18:12. Le gusta aprender un oficio a fondo, perfeccionarse sin cesar, prestar servicio sin ruido. Su fiabilidad se vuelve pronto legendaria en su entorno.
El reverso nace de la misma exigencia. Sin otro signo que suavice, la crítica se vuelve a menudo contra uno mismo: un correo releído diez veces, un elogio descartado, una fiesta preparada hasta no poder disfrutarla. La persona puede también corregir a los demás más de lo que querría. Enfrente, Piscis en el poniente enviaría compañeros soñadores, compasivos, maestros de la indulgencia.
- Sol
- VirgoTierra, mutable
- Ascendente
- VirgoTierra, mutable
- Relación
- Mismo signo0° en el zodiaco, mismo elemento
- Descendente
- PiscisSigno opuesto al ascendente
- Regente del Sol
- Mercurio
- Regente del ascendente
- Mercurio