Capricornio ascendente Tauro: el significado
Mayo y enero se responden a ciento veinte grados: dos tierras en trígono, armonía sin esfuerzo.
Tauro es fijo, conserva; Capricornio es cardinal, emprende. Venus rige el oriente, Saturno el signo natal. Esta persona tranquiliza enseguida: un café bien cargado ofrecido sin ceremonias, un sillón cómodo, una escucha sin mirar el reloj, y esa impresión de que una palabra dada se cumplirá. Sus amistades la describen como una roca.
Con el luminar en la casa 9, esta combinación apreciaría los conocimientos verificados con paciencia, los viajes largos e instructivos, las convicciones maduradas. Le gustan la historia, el derecho, la arquitectura, las tradiciones culturales. Puede sacar títulos exigentes, enseñar con paciencia, viajar para visitar las catedrales y los viñedos de Europa. Su sabiduría es práctica, transmisible, hecha de experiencia más que de teoría.
Tanta tierra tiene, sin embargo, un precio: pesadez y cierta rigidez. Tauro teme el cambio, Capricornio lo imprevisto; la persona puede encerrarse en hábitos cómodos, rechazar una oportunidad demasiado arriesgada, guardar sus ahorros en vez de vivir. Escorpio, signo opuesto en el horizonte, la invitaría a más intensidad: vínculos profundos que sacuden y transforman. Una pareja apasionada la ayudaría a atreverse.
- Sol
- CapricornioTierra, cardinal
- Ascendente
- TauroTierra, fijo
- Relación
- Trígono120° en el zodiaco, mismo elemento
- Descendente
- EscorpioSigno opuesto al ascendente
- Regente del Sol
- Saturno
- Regente del ascendente
- Venus