En el amor
En la vida de pareja, Gui Mei insiste en un compromiso desequilibrado o precipitado: tomarse el tiempo de aclarar el lugar de cada uno antes de ir más lejos.
Gui Mei, la Muchacha que se Casa, es el hexagrama del paso a una posición segunda: saber sostener el propio papel sin pretender el primer puesto.
Para ti, Gui Mei describe una situación en la que no estás en primer plano: sostener tu papel con dignidad y esperar tu momento.
El arte de ocupar un lugar segundo sin amargura, con lealtad y dignidad.
Actuar más allá del propio lugar o forzar un compromiso mal preparado: el texto antiguo habla de un acto sin provecho.
Gui Mei evoca el matrimonio de una hermana menor que acompaña a su hermana al hogar de un príncipe, en posición segunda. El juicio es severo: actuar aquí sale mal y no aporta ventaja alguna. Los comentarios antiguos lo explican por un desajuste de papeles y de iniciativa.
Más allá de la imagen del matrimonio, el hexagrama habla de la relación entre un soberano y sus colaboradores, o más ampliamente de toda situación en que se es el adjunto, el segundo, quien acompaña. Sus líneas describen una cojera que avanza de todos modos, una mirada medio ciega que ve a pesar de todo, una espera paciente, una dignidad preferida al aparato.
Gui Mei invita a mantener el propio lugar sin negarlo, a no apresurar lo que no ha madurado y a preferir la sinceridad al brillo.
Sobre el Lago, el Trueno: el estremecimiento domina el agua en calma. En la glosa, la persona de bien piensa en lo que dura, mientras que todo lo que empieza puede detenerse.
Lanza tres monedas seis veces: tu hexagrama, las líneas que cambian y la dirección que indican.
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En la vida de pareja, Gui Mei insiste en un compromiso desequilibrado o precipitado: tomarse el tiempo de aclarar el lugar de cada uno antes de ir más lejos.
En la actividad, Gui Mei describe un puesto de adjunto o de apoyo: desempeñar bien ese papel, evitar las maniobras para superarlo y valorar la fiabilidad.
El I Ching ayuda a reflexionar sobre la conducta que conviene seguir: no dice lo que sucederá.
Los nombres en español son traducciones literales del carácter chino, redactadas por Versana; los textos se apoyan en el chino y en traducciones antiguas de dominio público (Legge, 1882; Philastre, 1885-1893).
El hexagrama 54, Gui Mei, significa la muchacha que se casa: una situación de papel segundo, que se sostiene con dignidad y paciencia, sin atropellar lo que no ha madurado.
El matrimonio no es más que una imagen: las glosas antiguas leen en él sobre todo la relación entre un soberano y sus colaboradores, y por tanto toda situación de adjunto.