Desafío 7: el significado
Toca la vida interior, la duda y la confianza, tanto en los demás como en tus propias conclusiones.
Como primer o segundo desafío, el 7 solo puede nacer de dos pares: un 8 y un 1, o un 9 y un 2. Un día reducido a 9 con un mes de febrero es un ejemplo, igual que un año que suma 8 para un día que suma 1.
La forma más frecuente es el repliegue. Reflexionas largo rato, a solas con tus preguntas, y compartes poco el resultado. Las intenciones de los demás pasan por el tamiz, los compromisos se retrasan porque siempre falta algún dato. En un grupo, observas más de lo que participas. La otra forma, menos visible, consiste en desconfiar del propio pensamiento y seguir el parecer de autoridades externas para evitar decidir. En ambos casos, el diálogo entre tu reflexión y el mundo sigue siendo difícil.
Antes de los 50 años, dibuja con facilidad una juventud reservada, un gusto por los libros o la soledad, una sensación de desfase con los compañeros. Después, si es segundo desafío, reaparece cuando se plantea la cuestión del sentido y de lo que quieres transmitir de tu experiencia. Como desafío principal, no suelta: la confianza, en uno mismo y hacia los demás, sigue siendo un aprendizaje continuo.
Este desafío no pone en duda tu inteligencia. Dice simplemente que un pensamiento gana al ser compartido, discutido, puesto a prueba, en lugar de guardarse a resguardo.