Desafío 5: el significado
Habla de la forma de elegir tus cambios en lugar de padecerlos.
El desafío 5 se refiere a la libertad, el movimiento y la manera de acoger la novedad.
Su primera forma es la inquietud. En cuanto una situación se vuelve rutinaria o exigente, surge el deseo de irse: nuevo puesto, nueva ciudad, nuevo proyecto, nueva pasión. Las experiencias se suman, pero pocas llegan a su madurez. Su segunda forma es más discreta: el miedo al cambio. Uno se aferra a una situación que ya no conviene, se niega una aventura por temor a perder las referencias. Ambas actitudes tienen un punto en común, la dificultad de elegir libremente el propio movimiento en lugar de sufrirlo.
Antes de los cincuenta, suele manifestarse con una juventud agitada o, al contrario, muy encuadrada, con la sensación de no estar nunca en el lugar adecuado. Hacia los 50 años, cuando pasa a ser el desafío en curso, acompaña los deseos de viajar, de reconvertirse o de mudarse, y la pregunta de qué merece ser sacudido. Cuando es principal, cada período vuelve a plantear la cuestión de la dosis adecuada entre estabilidad y descubrimiento.
El movimiento no es el enemigo. Se convierte en una fuerza desde el momento en que se elige con conciencia, para ir hacia algo y no para escapar de otra cosa. Se trabaja con pequeñas decisiones, tomadas una a una.