Desafío 6: el significado
Trata del compromiso con los demás, tanto con los del hogar como con los del círculo de amistades, y del lugar que ocupa el deber en tu vida.
Una diferencia de seis unidades produce el desafío 6: un 16 o un 25 de enero, por ejemplo, o un día que se reduce a 2 frente a un año que se reduce a 8.
La forma más frecuente es la sobrecarga. Te conviertes en la persona que organiza las fiestas, cuida a los hijos de otros, escucha las confidencias, arregla los conflictos. Cada favor parece natural, y su suma acaba ocupando todo el espacio. A veces se añade un perfeccionismo doméstico: la casa, la comida, el regalo deben ser irreprochables. La forma inversa es más rara pero real: una desconfianza hacia los compromisos, por temor a ser invadido por las expectativas de cada uno.
En la juventud, como primer desafío, suele vivirse en una familia donde asumiste pronto un papel de adulto: el de hermano o hermana mayor, el de oído atento de un progenitor, el de apoyo de un menor. Pasados los cincuenta, vuelve con el lugar junto a los padres mayores, los nietos, una asociación. En posición principal, atraviesa toda la existencia: la cuestión de lo que debes a los demás y de lo que te debes a ti mismo sigue abierta.
Este desafío no pide amar menos. Pide amar de otra manera: dejando a cada uno su parte y guardando la tuya.