En el amor
Forman una pareja tierna y pudorosa.
El Buey ofrece fidelidad y protección; el Conejo, su delicadeza y su sentido de la acogida. La casa está en calma, los hábitos se comparten, las atenciones son constantes. El peligro está en la evitación: ninguno de los dos provoca la conversación difícil, y los agravios se depositan en silencio. Elegir un momento tranquilo para hablar de los temas delicados, cuidando las formas, hace que su entendimiento sea más vivo que una simple convivencia armoniosa.