Ir al contenido

Compatibilidad Buey y Buey en el horóscopo chino

Dos Bueyes coinciden en el gusto por la constancia: los mismos horarios, los mismos principios, la misma seriedad.

  • constancia
  • lealtad
  • obstinación
鼠牛虎兔龍蛇馬羊猴雞狗豬Buey丑
Buey y Buey: mismo animal
Lo esencial

Buey y Buey en breve

Para ti

Una yunta que no flaquea, con tal de saber, de vez en cuando, cambiar de camino.

Una fortaleza

Una confianza que no se negocia: cada uno sabe que el otro cumplirá, día tras día, lo que ha prometido.

Un punto de atención

Cuando se instala un desacuerdo, ninguno de los dos se mueve, y el rencor puede echar raíces durante mucho tiempo.

La relación
Mismo animal
Elementos fijos
Tierra, en ambos lados
Entre los elementos
Mismo elemento
Polaridades
Yin, en ambos lados
Leer más

Por Thomas Guilhot · actualizado el

Dos veces Buey: el mismo animal

Mismo animal, misma Tierra: una relación de identidad, sin nombre particular en los tratados.

La estabilidad está garantizada, igual que la tendencia a repetir los mismos esquemas. Esta pareja de animales necesita un grano de fantasía para que la solidez no se vuelva inmovilidad. Dos Bueyes son ambos yin: una polaridad receptiva y paciente, que refuerza aún más el gusto por la duración y la discreción.

Buey y Buey, referencia por referencia
ReferenciaBueyBuey
Rama丑丑
Elemento fijoTierraTierra
PolaridadYinYin
TriánguloSerpiente, GalloSerpiente, Gallo
Últimos años2009, 20212009, 2021

Buey y Buey, según el vínculo

Amor, amistad, trabajo o familia: la misma pareja no se vive igual según el vínculo.

En el amor

Entre dos, los Bueyes construyen un hogar sobrio y duradero.

Se expresan poco con palabras, más con actos: uno repara, el otro prepara, y cada cual ve el valor de lo que hace el otro. Lo cotidiano está ordenado, tranquiliza. Puede volverse monótono, y los silencios prolongados confundirse con indiferencia. Instaurar un ritual de palabra, un paseo del domingo o una cena sin pantallas, ayuda a decir el afecto sin rodeos y a comprobar que la rutina sigue siendo una elección compartida.

En la amistad

Su amistad tiene la paciencia de los árboles viejos: no reclama mensajes diarios, pero resiste el paso del tiempo.

Se reencuentran para una comida, una excursión, un refuerzo para montar unas estanterías. Ninguno traicionará una confidencia. Las tensiones vienen de un desacuerdo de principio, porque cada cual tiene sus convicciones y pocas ganas de cambiarlas. Saber dejar un tema de lado sin considerarlo una afrenta preserva el vínculo. No hace falta un intercambio semanal: puede pasar un año, y la primera conversación retoma donde se había detenido.

En el trabajo

Dos Bueyes en el trabajo entregan resultados: método, aplicación, respeto de los plazos.

Su equipo inspira confianza. La dificultad está en la adaptación, porque los cambios de rumbo se llevan mal. Prever etapas intermedias para integrar cualquier novedad, y explicar las razones, evita el bloqueo. Una tercera persona más flexible puede servir también de pasarela. En una explotación agrícola, un taller artesano o una empresa familiar, dos Bueyes asociados aseguran la continuidad donde otros se quedan sin aliento.

En la familia

Padre o madre e hijo o hija Buey, o hermanos del mismo signo: la casa es estable, los valores claros, las tradiciones respetadas.

El niño siente que puede contar con el adulto. Los conflictos, raros, duran si no se desactivan: una palabra de apaciguamiento, aun torpe, basta para reabrir la puerta. Las comidas familiares, las tareas compartidas y los gestos de ayuda mutua cimentan el conjunto. Los aniversarios de boda, las fotos anotadas, la mesa del domingo: una familia de Bueyes es el archivo vivo de sus propios ritos.

Elementos y tradición

Tierra, en ambos lados: el mismo elemento

Los dos animales son de Tierra: un solo y mismo suelo, sin engendramiento ni control.

Lo que dice la tradición

Los tratados no nombran el encuentro de dos animales idénticos: se ve como un refuerzo de los rasgos del animal.

¿Cómo se calcula?

Buey y Buey: la misma rama, ninguna diferencia

Preguntas frecuentes: Buey y Buey

¿Son compatibles dos personas Buey?

Pueden serlo muy bien: confianza, lealtad y sentido del deber están garantizados. La cuestión es la flexibilidad. Cuando uno de los dos acepta ajustar su posición, la relación recupera una soltura que la obstinación hace perder.

¿Qué cambia el hecho de ser del mismo animal?

Se comprenden sin esfuerzo, porque comparten los mismos reflejos, pero también encuentran en el otro sus propios defectos. La tradición no atribuye ningún nombre particular a esta configuración, que lee como un espejo que hay que interpretar.

¿Cuál es el punto fuerte de dos Bueyes juntos?

La fiabilidad absoluta en los compromisos. Para un proyecto de vida, una obra o una empresa, cada uno sabe que puede apoyarse en el otro. Esta solidez alimenta realizaciones duraderas.

¿Cuenta el elemento de cada uno?

Sí: un Buey de Madera es más abierto, un Buey de Metal más estricto, un Buey de Fuego más vivo. Estas variaciones del elemento de nacimiento matizan la semejanza y dan a cada dúo un carácter propio.