El aspecto de sextil en una carta
Un vecino que ofrece prestar su remolque el día de una mudanza, una amiga que conoce justo a la persona que convendría conocer: el sextil se parece a esas oportunidades que se presentan sin ruido y que se aprovechan, o no.
Los dos planetas están a 60° uno del otro, lo que por lo general los sitúa en elementos que se entienden, un signo de fuego con uno de aire, o la tierra con el agua, y siempre en signos de la misma polaridad. Las dos funciones hablan el mismo idioma sin ser idénticas.
La tradición lo llama armónico, pero de una armonía menos automática que la del trígono. El sextil abre una posibilidad; no la realiza por sí solo. Mercurio en sextil con Marte daría una palabra capaz de pasar a la acción, a condición de atreverse a tomarla. La Luna en sextil con Saturno ofrecería una sensibilidad capaz de estructurarse, si se acepta poner un poco de orden en las emociones. En Versana, la tolerancia es de 5°, o de 6° si uno de los dos astros es un luminar.
Su reverso está en la facilidad que se deja en barbecho. Como nada se atasca, tampoco nada crece. Muchas cartas cuentan con varios sextiles que apenas sirven, por no haberse solicitado. Se vuelven valiosos en cuanto se usan de forma consciente: un talento para la organización que despierta al asumir una responsabilidad en una asociación, una soltura en las relaciones que crece al cambiar de oficio.
- Ángulo exacto
- 60°
- Distancia en signos
- 2 signos de distancia, en general
- Orbe habitual
- ± 5°Entre dos planetas
- Orbe con el Sol o la Luna
- ± 6°
- Naturaleza tradicional
- Armónico
- Glifo
- ⚹︎