El aspecto de oposición en una carta
Un balancín de dos plazas, un diálogo en el que cada cual defiende una posición legítima: la oposición se parece a eso.
Los dos planetas están a 180°, es decir, en dos signos opuestos, que comparten la misma modalidad y se complementan: Aries y Libra, Tauro y Escorpio. No chocan en ángulo recto, como en la cuadratura; se miran. Cada uno representa lo que el otro no hace, y la persona siente que necesita a ambos.
La tradición la llama dinámica. En la práctica, suele vivirse por alternancia: un periodo de sociabilidad intensa seguido de una necesidad de soledad, gastos seguidos de ahorros severos. Se juega también en las relaciones, porque uno se encuentra con gusto en los demás el planeta que menos asume. El Sol opuesto a la Luna, por ejemplo, corresponde a un nacimiento en torno a la luna llena. El orbe elegido es de 8°, ampliado hasta 10° si interviene uno de los dos luminares.
Lo que está en juego es la integración. En lugar de elegir un polo contra el otro, la persona aprendería a hacerlos dialogar, a encontrar el momento de cada uno. Los astrólogos modernos asocian la oposición a la toma de conciencia: lo que se ve de frente se hace visible, y por tanto trabajable. Una oposición bien vivida da un gran sentido de la medida y una verdadera aptitud para comprender puntos de vista contrarios.
- Ángulo exacto
- 180°
- Distancia en signos
- 6 signos de distancia, en general
- Orbe habitual
- ± 8°Entre dos planetas
- Orbe con el Sol o la Luna
- ± 10°
- Naturaleza tradicional
- Dinámico
- Glifo
- ☍︎