Venus trígono Neptuno: el significado
Una bailarina cuyos gestos parecen fluir sin esfuerzo, un amigo cuya sola presencia apacigua una habitación entera, una cantante cuya voz hace brotar lágrimas sin que se sepa por qué: el trígono Venus-Neptuno tiene esa gracia.
Un ángulo de 120° une los dos planetas, por lo general alojados en el mismo elemento. En agua, una Venus en Cáncer y un Neptuno en Piscis darían una ternura protectora y soñadora; en tierra, Venus en Virgo y Neptuno en Capricornio pondrían una belleza discreta al servicio de los demás.
La persona ama con una ternura inspirada. Comprende al otro sin que tenga que hablar, adivina sus necesidades, sabe apaciguar. Su compasión es natural y sin condescendencia. A menudo posee una gracia artística notable: la música, la danza, la pintura y la poesía le llegan con facilidad. Su encanto es suave, luminoso, casi etéreo. Los demás se sienten bien en su presencia, como llevados por una dulzura que no saben nombrar.
El reverso del trígono es el refugio. Como la dulzura le sale con naturalidad, la persona puede huir de los conflictos, evitar las realidades desagradables, refugiarse en el sueño o en el arte en lugar de afrontar un problema. También puede conformarse con su talento sin trabajarlo. Un compromiso que la obligue a confrontarse con lo real, una disciplina artística exigente, dan a esta gracia una fuerza nueva.
- Ángulo exacto
- 120°
- Orbe aplicado
- ± 7°Orbe habitual entre dos planetas
- Naturaleza tradicional
- Armónico
- Planetas
- Planeta personal y planeta transpersonal