En el amor
En una relación, el Caballero designa la figura de una de las personas implicadas: las cartas vecinas dicen lo que la mueve y lo que espera.
El Caballero es una figura de la baraja: quien consulta, si lo eligió para representarse, u otra persona de la situación.
Para ti, el Caballero invita a mirar quién es la persona representada y cómo se sitúa en la situación.
La claridad sobre el papel de cada cual: saber quién es quién antes de leer lo que sigue.
Proyectar sobre la figura una idea preconcebida en lugar de leer lo que dicen las cartas vecinas.
El Caballero es una carta de persona. No describe una situación sino a alguien: la figura que representa a quien consulta, si eligió esta carta para sí, o bien a otra persona implicada en la pregunta. La elección se hace antes de la tirada y se mantiene hasta el final.
La lectura de la figura procede de las cartas que la rodean. Una carta cercana dice su humor o su actitud; la que la sigue, hacia dónde se orienta; la que la precede, lo que pesa sobre ella. El Caballero no fija edad, ni papel, ni vínculo: designa una presencia en la baraja y deja que las vecinas la precisen.
Su reverso es la etiqueta, cuando se reduce a la persona a un papel y se olvida leer lo que la tirada dice de ella.
En una relación, el Caballero designa la figura de una de las personas implicadas: las cartas vecinas dicen lo que la mueve y lo que espera.
En el trabajo, la carta representa a una persona clave de la situación: una figura de autoridad, un compañero, un socio, según las cartas vecinas.
Tres o cinco cartas, leídas de dos en dos: la lectura empieza por lo que la tirada significa para ti.
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El Caballero abre el par con una persona: la carta siguiente dice su actitud, su humor o hacia dónde se orienta.
Tras otra carta, el Caballero le da un rostro: la que lo precede describe lo que atraviesa la persona representada.
La casa del Caballero acoge la figura que te representa o a su entorno: la carta que cae en ella describe su lugar en la situación.
El Lenormand describe una situación a partir de imágenes: no fija ni fecha ni desenlace, y la decisión te pertenece.
El Caballero ocupa el puesto 28 de la baraja editada por Hechtel hacia 1799, y su medallón es el As de Corazones. No se retiene aquí ningún otro hecho verificado. El papel de figura que representa a alguien en la tirada se lo dieron a la carta las cartománticas del siglo XIX.
¿Quién es la persona que esta figura representa en tu pregunta?
Antes de sacar las cartas, elige la figura que te representa y anota por qué la elegiste.
El Caballero es una figura de la baraja: representa a quien consulta, si lo eligió para sí, o a otra persona de la situación. Las cartas vecinas precisan su actitud.
La elección corresponde a quien consulta: toma la figura que más le habla. Cada figura describe a una persona, sin ninguna regla que la ate a un género.