Dos 5 juntos
Entre dos 5 se habla de acuerdo: las dos personas llevan el mismo número.
Cada una encuentra frente a sí su propia necesidad de aire, y por eso no tiene que defenderla. Ninguna sospecha cuando una se va tres días a ver a un amigo al otro extremo del país, ningún reproche cuando la otra cambia de puesto a los dieciocho meses. Esa tolerancia mutua es poco común, y se nota desde los primeros intercambios.
El reverso de un acuerdo es la ausencia de contrapeso. Nadie asume de forma natural el papel de quien ordena, planifica o recuerda el plazo. Cada 5 puede además llevar su vida agitada junto a la del otro, sin que las dos trayectorias se crucen demasiado.
El reto de este dúo no es, pues, entenderse, sino mantener un hilo común en medio del movimiento.