El 3 y el 5 juntos
Armonía para el 3 y el 5: la tabla sitúa a cada uno entre los cercanos del otro.
Se encuentran en un terreno común: la curiosidad, el placer de los encuentros, el rechazo del aburrimiento. Su relación tiene a menudo el aire de una aventura compartida.
El 3 ofrece su palabra inventiva, su arte de contar y de reunir. El 5 llega con su necesidad de aire, de desplazamientos y de experiencias vividas sobre el terreno. El 3 pone en palabras lo que el 5 vive; el 5 da al 3 una materia nueva que contar. Juntos, prueban un deporte, cambian de ciudad, descubren una cocina.
Esta armonía es una afinidad real, no una promesa: respira mejor cuando el dúo se da unos puntos fijos en medio de tanto movimiento.