Lilith en una carta astral
Cada mes, la Luna se aleja de nosotros hasta un máximo, el apogeo, y luego se acerca: su camino no es un círculo perfecto.
La Luna negra es la dirección de ese apogeo, calculada en promedio: un punto sin luz, cuya vuelta completa dura unos ocho años y diez meses. El sitio utiliza la Luna negra media, la más extendida. Existen otras versiones (Lilith verdadera u «osculatriz»), que pueden caer en otro signo. Antes de comparar dos cartas, conviene por tanto comprobar cuál muestra cada programa: la diferencia explica muchas sorpresas.
El nombre de Lilith viene de una figura de la tradición judía medieval, presentada en el Alfabeto de Ben Sira como la primera compañera de Adán, que se marchó en lugar de someterse. La astrología moderna ha extraído de ahí su interpretación: la intransigencia, los deseos no conformes, la rabia contenida, la exigencia de absoluto. En la casa 7, sería un rechazo de las relaciones desiguales; en Tauro, una relación radical con los placeres y las posesiones.
Este punto no pertenece a la astrología clásica y su peso varía mucho según los profesionales: algunos lo descuidan, otros hacen de él una clave. Conviene leerlo con prudencia, como una pregunta planteada más que una sentencia. No designa ninguna falta, solo una zona de libertad que domesticar: un lugar donde se dice no más fuerte que en otros, y donde ese rechazo merece ser comprendido antes de ser corregido o reivindicado.