En el amor
El encuentro une la alegría del Mono y la fidelidad del Perro.
Uno hace reír, el otro tranquiliza. En el día a día, el Mono ama lo imprevisto y el Perro la estabilidad; el Perro se inquieta, el Mono relativiza. Los malentendidos nacen cuando la broma sirve para esquivar una inquietud real. Tomar en serio los temores y buscar luego juntos una solución divertida reconcilia las dos maneras de ser. De esa mezcla de risa y de lealtad puede nacer una complicidad duradera.