En el amor
Entre ellos, la atracción tiene sabor a desafío: se provocan, se toman el pelo, se miden.
Al Tigre le gusta el ingenio del Mono, y al Mono el valor del Tigre. Las tensiones vienen de una lógica distinta: el Tigre exige franqueza, el Mono practica la evasiva y la broma. La confianza se construye cuando el Mono cumple su palabra en lo esencial y el Tigre acepta el humor en lo demás. Las actividades compartidas, como el deporte, los juegos o los viajes, convierten la rivalidad en emulación.