En el amor
Una pareja apasionada, alegre, independiente.
Los comienzos recuerdan una cabalgata: salidas, viajes, proyectos lanzados en plena noche. Cada uno reconoce en el otro una necesidad de espacio, lo que tranquiliza más que inquieta. Las tormentas, rápidas, se disipan enseguida. El punto de vigilancia es la duración: pasada la euforia, hay que inventar nuevos terrenos de juego. Una aventura a dos por estación, aunque sea modesta, alimenta su entendimiento y le evita el desgaste.