En el amor
Se quieren con pudor: citas elegantes, gestos discretos, miradas cómplices.
El Conejo aporta dulzura y atención, la Serpiente profundidad e intensidad. La relación puede parecer lisa desde fuera cuando en realidad abundan los sobrentendidos. Los celos de la Serpiente y la huida del Conejo ante el conflicto forman una pareja de fragilidades. Hablarse despacio, una noche tranquila, ante una taza de té, vale más que mil interpretaciones silenciosas.