En el amor
Una pareja de buen vivir, que ama los viajes, las mesas abiertas y los amigos de paso.
El Caballo aporta entusiasmo y franqueza; el Cerdo, generosidad e indulgencia. Las diferencias se notan con el uso: el Caballo quiere moverse y el Cerdo, instalarse. Una escapada seguida de un regreso a la comodidad es un ritmo que puede convenir a los dos. Hablar de dinero y de proyectos sin rodeos evita los malentendidos; al Cerdo le conviene decir no a los gastos que lo inquietan, y al Caballo, no abusar de ellos.