En el amor
Una pareja viva, que sale, viaja, ríe fuerte.
Se comprenden en la necesidad de independencia, lo que evita muchos reproches. Las discusiones son estruendosas pero breves. La dificultad es la continuidad: ¿quién se ocupa de los papeles, de las cuentas, del seguimiento de lo cotidiano? Acordar un reparto de tareas por escrito, y un ritual de reencuentro tras cada escapada, da a la libertad un hogar al que volver. Los proyectos de viaje largo son su cemento natural.