Mercurio en Cáncer: el significado
La Luna, regente de Cáncer, gobierna la memoria, el humor y las necesidades.
Mercurio, peregrino en este signo, depende de ella, y el pensamiento se nutre así de impresiones. Una persona con esta posición recuerda la canción que sonaba en un primer encuentro, retiene el nombre de los hijos de sus colegas, cuenta una historia de familia con lujo de detalles. Aprende mejor en un clima de confianza, con un profesor benévolo, que en competencia, y conserva toda la vida el recuerdo de los docentes que la animaron.
La imaginación es rica: el pensamiento procede por imágenes, por asociaciones afectivas más que por deducciones frías. Las palabras sirven para unir y proteger. Este Mercurio sabe tranquilizar a un niño, encontrar la fórmula que calma a una amistad, escribir una carta que hace llorar. Se interesa de buena gana por la historia, la genealogía, las recetas transmitidas, los archivos familiares. El pasado le sirve de biblioteca viva, consultada a todo propósito, y las anécdotas de antaño iluminan con gusto las decisiones de hoy.
La subjetividad es el punto sensible. Las opiniones varían con el humor, y un tono algo seco puede recibirse como un rechazo. Ocurre también que la palabra se cierra, por miedo a ser herida, en lugar de decir lo que no va bien. Enfrente, Capricornio ofrece un contrapunto: exponer hechos, estructurar el argumento, distinguir la impresión de la constatación.
- Dignidad
- Sin dignidad mayor
- Signo
- Agua, cardinalYin (receptivo)
- Regente del signo
- Luna
- Signo opuesto
- Capricornio