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Compatibilidad Buey y Perro en el horóscopo chino

El Buey persevera, el Perro vela: dos leales que se dan seguridad con su constancia.

  • rectitud
  • fidelidad
  • sobriedad
鼠牛虎兔龍蛇馬羊猴雞狗豬12 animales地支
Buey y Perro: ni aliados ni opuestos
Lo esencial

Buey y Perro en breve

Para ti

Dos temperamentos rectos que se reconocen, y que ganarían diciéndose con más frecuencia que se aprecian.

Una fortaleza

Una palabra cumplida por ambos lados: ni doble juego ni falsas apariencias, lo que hace muy estable la confianza.

Un punto de atención

Rigidez y pesimismo se alimentan: en pareja pueden ver sobre todo lo que falta y lo que podría salir mal.

Elementos fijos
Tierra, en ambos lados
Entre los elementos
Mismo elemento
Polaridades
Yang y yin
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Por Thomas Guilhot · actualizado el

Buey y Perro: ni aliados ni opuestos

Los tratados guardan silencio sobre esta asociación.

Pero la tierra los reúne: el mismo elemento, es decir, una relación de identidad que ni genera ni controla. Del suelo común nace la solidez, y el riesgo de un terreno donde no se planta nada nuevo. El Buey yin y el Perro yang: una polaridad contrastada, pese al elemento tierra que ambos llevan.

Buey y Perro, referencia por referencia
ReferenciaBueyPerro
Rama丑戌
Elemento fijoTierraTierra
PolaridadYinYang
TriánguloSerpiente, GalloTigre, Caballo
Últimos años2009, 20212006, 2018

Buey y Perro, según el vínculo

Amor, amistad, trabajo o familia: la misma pareja no se vive igual según el vínculo.

En el amor

La pareja se construye despacio, sobre pruebas: presencia, favores, fidelidad.

Los grandes discursos no les dicen nada, pero cada uno sabe lo que puede esperar. Los momentos de tensión vienen de un exceso de seriedad y de preocupación, sobre todo por el dinero o la seguridad. Programar placeres gratuitos, paseos, comidas sencillas, pequeños viajes sin objetivo, recuerda que la vida en común no es solo una tarea que cumplir.

En la amistad

Una amistad de largo aliento: se ven sin ceremonia, se ayudan sin exhibirse, se dicen las cosas sin rodeos.

El Perro alerta sobre las injusticias, el Buey aporta su ayuda concreta. Los exabruptos son posibles, pero sin rencor duradero. El peligro es la costumbre: un proyecto común, un viaje o una obra, mantiene la vitalidad del vínculo. Una amistad de vecindad: se prestan favores sin alardear, se encuentran en el mercado, se riegan las plantas durante las vacaciones.

En el trabajo

Equipo leal y sólido: el Buey produce y cumple los plazos, el Perro vela por la ética y la cohesión.

Su tándem evita las promesas vacías. En contrapartida, se adaptan mal a los cambios rápidos y a los ambientes políticos. Darse tiempo para integrar cualquier novedad, con explicaciones claras, facilita sus transiciones. En una asociación o un ente de gestión, el Perro vela por la equidad y alerta, el Buey ejecuta y mantiene la línea; su seriedad común crea un clima de confianza.

En la familia

Madre o padre Perro e hijo o hija Buey: el hogar es seguro, los principios claros, las historias de familia valiosas.

Madre o padre Buey e hijo o hija Perro: el niño observa, protege y se alarma con facilidad. Las reuniones de familia son pilares. Una palabra de ánimo sin condiciones, de vez en cuando, aligera este ambiente exigente y facilita la expresión de los miedos. Con una madre o un padre Perro y un hijo o hija Buey, las reglas son claras, las promesas se cumplen; la cuestión es saber cuándo se concede un momento de puro placer.

Elementos y tradición

Tierra, en ambos lados: el mismo elemento

La misma tierra para el Buey y el Perro: ni generación ni control, un suelo que se basta a sí mismo.

Lo que dice la tradición

Entre el Buey y el Perro, la tradición no nombra ninguna relación.

¿Cómo se calcula?

Buey (n.º 2) y Perro (n.º 11): 3 años de diferencia en el ciclo, ni aliados ni opuestos

Preguntas frecuentes: Buey y Perro

¿Son compatibles el Buey y el Perro?

Nada lo descarta, y muchos elementos están a favor: lealtad, rectitud, sentido del deber. Su tarea común consiste en no dejar que la austeridad invada la relación, haciendo sitio a la fantasía y a la dulzura.

¿Qué significa una relación sin nombre clásico entre el Buey y el Perro?

Que esta asociación escapa a las clasificaciones habituales de la tradición. No se aplica ninguna plantilla preparada: la relación se construye con lo que cada uno es.

¿Cuál es el punto fuerte del Buey y el Perro juntos?

La fidelidad recíproca. Cumplen su palabra, se protegen y atraviesan los periodos difíciles sin separarse. Esta lealtad constituye un patrimonio valioso en todas las formas de relación.

¿Cuenta el elemento de cada uno?

Contribuye tanto más cuanto que la tierra ya los reúne. Un Perro de madera será más curioso, un Buey marcado por el agua más flexible: estos toques evitan que la similitud derive en repetición.