La casa 7 en una carta astral
En una carta, la casa 7 ocupa la mitad oeste, justo por encima del horizonte que traza el Ascendente al este.
Su cúspide es el Descendente: el grado que se ponía en el momento del nacimiento. Los astrólogos colocan en ella los vínculos vividos cara a cara: un matrimonio o una pareja de hecho (el PACS francés, por ejemplo), pero también un contrato con un socio, una colaboración con un cliente habitual, un juicio donde cada parte tiene su abogado. El punto en común de estas situaciones cabe en una palabra: el otro es allí un igual, al que se elige o al que se enfrenta.
La casa se lee primero por el signo que está en su cúspide. Con un Descendente en Tauro, se buscaría estabilidad en una pareja; en Sagitario, más bien impulso y libertad de movimiento. El regente de ese signo, donde quiera que esté en la carta, indica luego hacia qué ámbito arrastra la relación: el trabajo, el hogar, los amigos. Los planetas situados en la casa 7 añaden por último su color propio, Venus la dulzura, Saturno la seriedad.
Esta casa forma un eje con la casa 1, que habla de uno mismo y de su porte. Una no se entiende sin la otra: lo que se muestra espontáneamente reclama, como un espejo, lo que se espera de los demás. Muchas personas descubren su casa 7 en los reproches dirigidos a sus allegados: esos reproches se parecen a menudo a una cualidad que no se atreven a ejercer.
- Ámbito
- Relaciones y alianzasla pareja, las asociaciones, el otro de enfrente
- Tipo
- Angular
- Casa opuesta
- Casa 1Uno mismo y apariencia
- Signo natural
- Libra
- Regente natural
- Venus
- Gozo
- Ningún planetaTradición helenística