Júpiter en la casa 7: el significado
La séptima casa muestra lo que se encuentra frente a uno.
Con Júpiter, ese cara a cara se vuelve prometedor. La persona se asocia de buena gana, firma contratos donde cada cual encuentra su interés, cree en el compromiso duradero. Suele cruzarse con parejas y socios generosos, cultos, a veces venidos de otro país o de otro ambiente, que amplían su horizonte. En las disputas ajenas, la buscan para arbitrar, tanto la calma su presencia.
El orden natural atribuye a este lugar Libra, regida por Venus; Júpiter, también benéfico, se entiende allí sin dificultad. Matrimonios, asociaciones, colaboraciones puntuales se convierten en ocasiones de crecimiento. Incluso los adversarios declarados, que la tradición clasifica aquí, se muestran más bien leales: un litigio se resuelve con una mediación, un competidor se convierte a veces en socio. La persona cree firmemente que casi siempre existe un acuerdo equitativo.
Este Júpiter puede esperar demasiado del otro. Embellecer el retrato del cónyuge, firmar un contrato demasiado favorable al socio, esperar de una relación que dé sentido a toda una vida: esas son sus derivas. Justo enfrente, el ascendente recuerda la importancia de seguir siendo uno mismo. Dejar pasar unas estaciones antes de prometer, someter cada acuerdo escrito a una mirada externa, conservar los propios proyectos: la confianza gana entonces en solidez lo que pierde en ingenuidad. Las mejores alianzas de este Júpiter unen a dos personas que podrían, si hiciera falta, avanzar solas.
- Ámbito
- Relaciones y alianzasla pareja, las asociaciones, el otro de enfrente
- Tipo
- AngularEje con la casa 1
- Signo natural
- LibraZodiaco natural: casa 1 = Aries
- Regente natural
- Venus