A primera vista: el ascendente Capricornio
El día de una cita en la notaría o de una entrevista de trabajo, el ascendente Capricornio llegaría con antelación, con la carpeta ordenada y las preguntas preparadas.
La tradición atribuye a este signo de tierra cardinal una presencia serena, una sobriedad en la ropa y el lenguaje, un humor seco que se descubre tarde. Los demás perciben fiabilidad y cierta autoridad, incluso en una persona joven. El reverso es visible en contextos distendidos: en un picnic o en un cumpleaños, tu reserva se lee fácilmente como severidad, y alguien acaba preguntándote si todo va bien, cuando estás pasando una noche excelente. Una sonrisa más al llegar bastaría a veces para disipar el malentendido.
El Sol cuenta a veces otra historia. Una persona con Sol en Leo o en Sagitario, expansiva en el fondo, puede conservar con este ascendente una contención de fachada que desconcierta a sus allegados: la fiesta existe, pero se muestra a puerta cerrada. El ascendente sería el envoltorio, el Sol el contenido. Los astrólogos leen también en Capricornio ascendente una prudencia adquirida pronto, la impresión de haber tenido que crecer rápido. En concreto, rara vez rechazas una responsabilidad, lo que te vale llaves de locales, cuentas de asociaciones, listas de la compra para otras personas. El entorno se acostumbra; a veces olvida preguntarte si tenías ganas.
- Regente del ascendente
- Saturno
- Descendente
- Cáncer
- Elemento
- Tierra
- Modalidad
- Cardinal
- Ascenso en París
- ≈ 1 h 49 min
- Fechas del signo
- Sin relación: el ascendente depende de la hora