Número en exceso 4: el significado
Esta cifra construye: organiza, planifica, cumple sus compromisos, prefiere el cimiento sólido al efecto brillante.
El 4 lo llevan las letras D, M y V. Cuando entre las tres forman más del 25 % del nombre, la tabla señala un 4 en exceso. En sobreabundancia, estas cualidades se ponen rígidas.
El marco, tranquilizador al principio, se vuelve una necesidad. Un plan que cambia sin avisar ya no molesta solo: desorganiza el día entero. La búsqueda del trabajo bien hecho se desliza hacia la exigencia de perfección, y una tarea nunca está del todo terminada mientras un detalle pueda aún mejorarse. El trabajo mismo se extiende, a menudo a costa del descanso y del ocio, que parecen menos legítimos que una tarea útil. La terquedad puede instalarse también: se defiende una manera de hacer probada, incluso cuando el contexto ha cambiado.
Este exceso no hace de ti una persona fría o cerrada. Describe una fuerza de construcción que carece de juego. El 5, con su gusto por el movimiento, y el 3, con su ligereza, son los contrapesos. Su debilidad en tu tabla acentúa la rigidez; su presencia la suaviza.
Flexibilizar el 4 no equivale a renunciar a la organización. Se trata de hacer entrar en ella márgenes: tiempo no previsto, maneras de hacer distintas, un derecho a la aproximación en los ámbitos donde no cuesta nada. El marco permanece, pero respira.
Si el camino de vida o la realización llevan también el 4, esta necesidad de estructura se repite por todas partes; mejor observarla con benevolencia que combatirla.