Un período del Mago pone la iniciativa en primer plano: lanzar, proponer, intentar y encontrar las palabras que dan ganas a los demás de sumarse.
tiempo de la iniciativa
palabra que abre
primeros pasos
Lo esencial
La energía 1 en un período de vida en breve
Una fortaleza
El impulso de partida está al alcance de la mano. Las ideas circulan, la palabra se vuelve más fácil y resulta más sencillo presentar un proyecto, convencer a un interlocutor o probar un ámbito desconocido. Esta aptitud para lanzarse sin esperar a haberlo previsto todo es la mejor baza de estos años.
Un punto de atención
Muchos comienzos y pocas continuaciones: el peligro sería multiplicar los comienzos sin llevar ni uno hasta el final. La soltura al hablar puede dar también la ilusión de que todo está ya hecho. Elegir uno o dos frentes prioritarios y atenerse a ellos transforma la efervescencia en logros duraderos.
Un periodo marcado por el 1 puede abrir un nuevo ciclo.
A veces afluyen las ideas, puede volver el deseo de empezar algo, y pueden presentarse oportunidades para quien sepa aprovecharlas: una oferta de empleo, una propuesta de colaboración, un terreno libre para un proyecto personal. Para el método, este tiempo premia la acción más que la reflexión prolongada; lo que pongas en marcha ahora puede servir de base a los años siguientes. Es también un momento en que la palabra puede tener peso. Una entrevista, una presentación, una negociación o una intervención pública pueden cambiar el panorama, y a veces se descubre en uno mismo una soltura insospechada. Los desplazamientos, las formaciones cortas y los nuevos encuentros profesionales podrían alimentar este impulso. Tu papel durante estos años: tomar la iniciativa y asumir tus decisiones. Pueden pedirte que dirijas un proyecto, que representes a un equipo, que formes a una persona recién incorporada. Cuanto más actúes con franqueza, más probabilidades tienen de abrirse las puertas. Algunas personas descubren aquí una vocación tardía, otras retoman un proyecto dejado de lado desde la adolescencia y le dan por fin una forma concreta. Ámbitos que pueden verse afectados: tu vida profesional, los proyectos independientes, la formación, la imagen pública, los viajes, la confianza en ti, la relación con la autoridad. Consejos prácticos: elige como máximo dos o tres proyectos y llévalos hasta el final; escribe tus objetivos con una fecha; comprueba los compromisos económicos antes de firmar en pleno entusiasmo; escucha las críticas útiles sin ponerte a la defensiva, y reserva tiempo para las personas que te apoyan.
El Mago en tu vida
En el día a día
Un lunes por la mañana, una idea lleva meses rondando en un rincón de la cabeza: un pequeño taller que dar, un blog que abrir, una actividad que proponer al barrio.
Durante un período del Mago, pasar a la acción resulta más fácil. Se habla del tema alrededor, se reserva una sala, se publica un primer texto. Las respuestas animan, los contactos se multiplican. Falta anotar lo que ha funcionado para no empezar de cero y decidir después qué idea merece seguirse.
Lo que ayuda, lo que frena
Posible, favorable
La creación de una actividad o la concreción de un proyecto personal
Un ascenso o un puesto con más autonomía
Una intervención pública lograda que da a conocer tu trabajo
Una formación corta que abre un nuevo oficio
Un viaje o desplazamiento que desemboca en un encuentro útil
Una idea antigua que encuentra por fin sus primeros clientes
Posible, más delicado
Varios proyectos empezados a la vez y luego abandonados
Un pulso con una jerarquía o un socio sobre quién decide
Una idea retomada por un competidor por no haberla protegido
Un compromiso firmado demasiado deprisa que pesa después en el presupuesto
Una palabra demasiado viva que molesta a un socio importante
Posibilidades, no una predicción: ningún período anuncia un acontecimiento seguro.
Los vértices del anillo retoman puntos ya conocidos: a los 0 años el retrato, a los 10 años la esquina paterna, a los 20 años el talento, a los 30 años la esquina materna, y así hasta los 70 años.
Entre dos vértices, se suma para hallar el punto medio y se repite para los cuartos. Con el ejemplo ficticio del 14 de marzo de 1987, se obtiene 14 al nacer y 17 a los diez años. El punto medio, hacia los 5 años, vale 14 y 17, es decir 31, reducido a 4. Hacia los dos años y medio, 14 y 4 dan 18; hacia los siete años y medio, 4 y 17 dan 21.
Preguntas frecuentes: la energía 1 en un período de vida
¿Un período del Mago afecta solo a quienes crean una empresa?
No. La iniciativa se cuela en todas partes: proponer una idea a tu equipo, aprender un instrumento, apuntarte a un curso, tomar la palabra en una reunión. El período aclara sobre todo una necesidad de empezar y de atreverse. Cada persona elige dónde aplicarlo; nada obliga a trastocar su existencia para aprovecharlo. Lo más importante sigue siendo empezar en pequeño.
¿Qué hacer si las ideas de este período se quedan sin continuación?
Mirar qué frenó: ¿falta de tiempo, de apoyo, de claridad? Más vale quedarse con una sola idea y darle una primera cita precisa en la agenda que guardar diez en reserva. Las demás pueden esperar en un cuaderno. Un período de partida no pide llevarlo todo adelante, solo avanzar en lo esencial.
¿Cómo acompañar a un niño cuyo período es el del Mago?
Los períodos se suceden desde la infancia, y este clima puede dar color a los primeros años. Al niño le gusta entonces probar, imitar, presentar sus hallazgos. Ofrecerle con qué experimentar, escucharle contar sus ideas y saludar sus intentos, aunque sean torpes, alimenta su confianza sin empujarle a acertar a la primera. Ese ánimo cuenta más que cualquier resultado inmediato.
Ilustraciones: tarot de Marsella de Nicolas Conver, de 1760, versión restaurada por Tarot World Project, licencia CC BY-SA 4.0, a través de Wikimedia Commons; imágenes reducidas y comprimidas por Versana.