Venus en Libra: el significado
Primer signo de otoño, Libra nace del equinoccio, cuando el día y la noche se reparten el tiempo a partes iguales.
Venus está allí en domicilio y se expresa sin trabas, con un matiz preciso: donde Tauro la vuelve sensual y terrenal, Libra la vuelve sociable y atenta a las proporciones. Una persona con esta posición percibe enseguida si un cuadro está colgado demasiado alto, si la distribución de la mesa puede incomodar a alguien, si una frase ha carecido de delicadeza. Tiene el gusto de las formas justas, tanto en el arte como en las relaciones humanas.
La relación está en el centro. Esta Venus se descubre a través del otro: le gusta compartir un proyecto, una mesa, una opinión sobre una película. Sabe presentar a dos amigos que no se conocían, desactivar una discusión en la cena, encontrar el regalo que conviene a cada cual. La modalidad cardinal le da iniciativa en este terreno: a menudo es ella quien propone el encuentro, la salida, el arreglo. El estilo cuenta: una vestimenta cuidada, una letra elegante, un lugar elegido con gusto.
El reverso viene del mismo deseo de armonía. Elegir es a veces decepcionar a alguien, y esta Venus aplaza el momento de decidir: qué restaurante, qué piso, qué relación. También puede adaptarse tan bien a las expectativas ajenas que pierde de vista las suyas. El signo opuesto, Aries, donde Venus está en exilio, muestra lo que le queda por integrar: atreverse a un desacuerdo franco, que vuelve una relación más verdadera y no menos bella.
- Dignidad
- Domicilio
- Signo
- Aire, cardinalYang (activo)
- Regente del signo
- Venus
- Signo opuesto
- Aries