Apoyos y puntos de atención, en seis dinámicas
Diálogo, emociones, atracción, valores, vida cotidiana, duración: para cada uno, un apoyo y un punto de atención, sin puntuación.
El diálogo
Apoyo Las dos hablan poco pero con acierto: una palabra dada vale como compromiso, y cada cual sabe que la otra la cumplirá.
Punto de atención El silencio sirve de refugio común; un malestar callado por ambos lados puede instalarse mucho tiempo sin que nadie lo aborde.
Las emociones
Apoyo Una misma manera de tranquilizarse, con la presencia y los gestos, crea una seguridad afectiva que rara vez se cuestiona.
Punto de atención El rencor se conserva muy bien en este signo; dos memorias tenaces pueden sacar un viejo reproche a la menor tensión.
La atracción
Apoyo El placer de los sentidos, la belleza de un lugar, un buen vino compartido: Venus ofrece a la pareja un terreno sensual común.
Punto de atención La rutina de la comodidad acaba adormeciendo el deseo; una cita fuera de lo habitual despierta lo que la costumbre había cubierto.
Los valores
Apoyo Trabajo, ahorro, fidelidad, transmisión: en lo que de verdad importa, las dos personas se entienden casi sin necesidad de argumentar.
Punto de atención El gusto por poseer puede derivar en la comparación, o en un manejo del dinero tan ajustado que no deja vivir.
El ritmo cotidiano
Apoyo Los horarios, las comidas, el mantenimiento de la casa encuentran enseguida su ritmo; hay pocas fricciones en la organización práctica.
Punto de atención Dos resistencias al cambio se suman: un mueble que mover o unas vacaciones en otro sitio se convierten a veces en un verdadero tema de discusión.
La duración
Apoyo El vínculo se alimenta de lo que se acumula: recuerdos, proyectos llevados a término, confianza probada con el paso de las estaciones.
Punto de atención Lo que desgasta el vínculo es la inmovilidad: sin un proyecto nuevo de vez en cuando, la costumbre ocupa el lugar del impulso.