Apoyo
Las dos cartas se sostienen: lo que dice una, la otra lo prolonga en el mismo sentido. El Mago ofrece un gesto de partida: hacer un primer ensayo, aunque sea imperfecto, basta para poner una situación en movimiento. Una confianza tranquila, que se alimenta de pequeñas señales y gestos regulares más que de impulsos espectaculares.

