Mes personal 3: el significado
Tras dos meses dedicados a lanzar y luego a ponerse de acuerdo, este hace visibles las cosas: se presenta, se cuenta, se invita.
El mes personal 3 ilumina todo lo que pasa por la palabra y la imaginación. Las ideas nacen con gusto en el giro de una conversación, y lo que muestras encuentra más fácilmente un público que lo que guardas en un cuaderno.
Su ambiente es más ligero. La necesidad de salir, de reír, de ver gente se hace sentir, a veces en medio de un período cargado. No es un capricho: el 3 recuerda que el placer y la creatividad también alimentan la eficacia.
Varias preguntas pueden guiar estas semanas. ¿Qué tengo ganas de decir y me callo? ¿Qué trabajo personal merecería mostrarse, aunque esté inacabado? ¿Qué relación se ha apagado por falta de noticias?
Todo depende también del año en curso. En un año 4, serio y metódico, un mes 3 hace de recreo: cae entonces en agosto, y es el momento de presentar lo que construyes desde enero. En un año 3, donde la expresión ya domina, llega en septiembre y refuerza ese movimiento; el reto pasa a ser elegir qué mostrar entre tantas ganas. En un año 9, se sitúa en marzo y en diciembre y sirve para despedirse, agradecer, transmitir con la palabra lo que has aprendido.
El mes 4 siguiente (salvo diciembre) devolverá el método y las tareas concretas. Lo que se haya expresado ahora podrá entonces estructurarse.