Día de nacimiento 31: el significado
El 3 aporta las ideas, la expresión, la inventiva.
El 31 conduce al 4, el número de los constructores pacientes, partiendo del 3 y del 1. El 1 empuja a arrancar, a tomar la delantera. El 4 que resulta no se conforma con mantener: fabrica lo nuevo, y lo fabrica con esmero.
El día 4 ama los planes fiables y los gestos probados. El 13 renueva lo que ya existía. El 22 concibe a gran escala. El 31, en cambio, parte de una página vacía: imagina un objeto, un servicio, una organización que no existían, luego dibuja sus etapas y se pone manos a la obra. En él, la fantasía y el rigor no se oponen; se pasan el relevo.
Este talento se refuerza con la edad. De joven, el 31 puede oscilar entre dos pendientes: las ganas de inventarlo todo y la necesidad de controlarlo todo. En la edad adulta, encuentra su equilibrio en proyectos en los que la idea y la ejecución le pertenecen a ambas. Suele ser ahí donde destaca, en esos papeles en que se concibe y luego se construye.
A la persona nacida el 31 le gusta ver el resultado. Un proyecto que se queda en teoría la frustra, y uno mal realizado también. Se implica mucho, a veces demasiado, porque el placer de ver cómo algo toma cuerpo le hace olvidar la hora. Su mayor satisfacción viene de un objeto terminado, útil, que lleva su marca personal, y que puede mostrar diciendo simplemente: «lo hice yo».