Apoyos y puntos de atención, en seis dinámicas
Diálogo, emociones, atracción, valores, vida cotidiana, duración: para cada uno, un apoyo y un punto de atención, sin puntuación.
El diálogo
Apoyo Los intercambios son fluidos, corteses, matizados; cada uno sabe reformular el pensamiento del otro sin traicionarlo.
Punto de atención A fuerza de buscar el consenso, la conversación rodea los verdaderos temas en lugar de abordarlos con franqueza.
Las emociones
Apoyo Una gran delicadeza recíproca: cada una percibe pronto la incomodidad de la otra y trata de disiparla.
Punto de atención La contrariedad reprimida para mantener la paz acaba saliendo en forma de frialdad o de pequeñas pullas.
La atracción
Apoyo El encanto opera por el cuidado, la elegancia y las atenciones; la doble Venus vuelve la seducción refinada y juguetona.
Punto de atención El afán de agradar, vuelto hacia el exterior, puede despertar unos celos que nadie se atreve a formular con claridad.
Los valores
Apoyo Justicia, belleza, respeto por los demás: la pareja coincide en lo que da a la existencia su dulzura y su dignidad.
Punto de atención El cuidado de las apariencias puede pasar por delante de las necesidades reales, a la hora de las decisiones importantes.
El ritmo cotidiano
Apoyo Un interior cuidado, invitados bien recibidos, fines de semana culturales: la vida diaria tiene estilo y dulzura.
Punto de atención Las tareas ingratas, el papeleo o el grifo que gotea, pueden quedar mucho tiempo en suspenso por falta de voluntarios.
La duración
Apoyo La relación se refuerza cuando cada una se atreve a decir que no sin temer perder a la otra; la franqueza consolida.
Punto de atención Los compromisos acumulados sin discutir acaban pesando; un balance regular evita los resentimientos ocultos.