Casa 8 en Leo: el significado
Pagar la cuenta del restaurante sin dar tiempo a protestar, invertir en el proyecto de un amigo porque se cree en él, atravesar un despido manteniendo la cabeza alta ante los hijos: la casa 8 en Leo vive el compartir como un asunto de honor.
La persona da con largueza y espera a cambio lealtad. La intimidad sería cálida, apasionada, a veces teatral. Le gusta ser elegida, admirada, reconocida en lo que ofrece. Un cumpleaños olvidado la hiere más que una discusión; una atención inesperada la conmueve durante semanas. También atraviesa los replanteamientos con cierto sentido de la puesta en escena, anunciando a voz en cuello que pasa página.
Regente de Leo, el Sol dirige entonces la casa de las transformaciones. Su posición muestra dónde se juegan estos compromisos: en la casa 5, en los impulsos del corazón; en la casa 10, en responsabilidades financieras expuestas; en la casa 7, junto a una pareja con quien todo se pone en común. El Sol nunca retrograda, lo que daría una constancia cierta en la manera de comprometerse. A la latitud de París, Capricornio y Sagitario se reparten el ascendente correspondiente, mitad y mitad.
El reverso sería el orgullo. Rechazar un préstamo que se necesitaría, ocultar una dificultad de dinero para no parecer disminuido, vivir una crisis en soledad para conservar la imagen: el orgullo aísla. La casa 2 en Acuario, enfrente, propone otro camino: recursos puestos en red, una ayuda mutua entre iguales que no resta nada a la dignidad.
- Ámbito
- Lo compartido y las transformacioneslos bienes compartidos, las transformaciones, la intimidad
- Signo
- Leo, fuego fijo
- Regente de la casa
- SolEl planeta que rige el signo de la cúspide
- Tipo
- SucedenteEje con la casa 2
- Casa opuesta
- Casa 2 en AcuarioDos cúspides opuestas están siempre a 180°: signos opuestos