Sagitario ascendente Escorpio: el significado
Noviembre precede a diciembre: el aguijón y el arquero son contiguos, y por tanto sin mirada según los griegos.
Agua fija y fuego mutable: el primero cava, el segundo emprende el vuelo. Ares, flanqueado por Plutón entre los contemporáneos, ocupa el este; Zeus, el corazón. Primero, una reserva densa: mucha observación, pocas palabras, y luego una pregunta inesperada y muy certera sobre lo que se acaba de contar. El hielo se rompe después, a menudo con una carcajada.
Segunda casa para el Sol: ganancias, haberes, subsistencia. El dinero, en ella, circula con audacia: invertido en proyectos que tienen sentido, gastado en viajes, entregado a causas queridas. Puede ganar mucho y gastar otro tanto, con una confianza que los más prudentes de su entorno juzgan a veces excesiva.
El reverso está en el contraste entre la fachada y el fondo. Escorpio se protege, Sagitario lo dice todo: la persona pasa de la desconfianza a la confidencia, del silencio a la franqueza brusca, y desconcierta a sus allegados. También puede vivir sus convicciones con una intensidad que no tolera la duda. Tauro, en el poniente, defendería la estabilidad y la sencillez. Este contraste forma también parte de su encanto, y sus amigos lo aprecian.
- Sol
- SagitarioFuego, mutable
- Ascendente
- EscorpioAgua, fijo
- Relación
- Semisextil30° en el zodiaco, fuego y agua
- Descendente
- TauroSigno opuesto al ascendente
- Regente del Sol
- Júpiter
- Regente del ascendente
- Marte y Plutón (moderno)